Palabras dulces del francés
En México, pensamos que los franceses son extremadamente románticos y que la lengua francesa es el idioma nativo del amor –quizá esto sea fruto de la influencia directa del “zorrillito enamorado” que veíamos caricaturizado cuando éramos niños-… cierto o no, en esta ocasión no vamos a demostrar de manera científica si los franceses son románticos o no, lo que vamos a aprender son las palabras cariñosas (les mots doux) que existen en francés.
Los mexicanos cuando se enamoran suelen volverse poetas de altos vuelos, en cuanto a sobrenombres cariñosos se trata: mi princesa, mi muñeca, mi vida, mi amor… aunque esto a veces puede tornarse un poco más chusco: gordo(a), gordis, vieja(o)… Los franceses no se quedan atrás, son muy creativos en cuanto a palabras dulces se refiere, aunque ellos se inspiran principalmente de algunos animales que pueden inspirar ternura y las utilizan para dirigirse tanto a los niños como a la pareja.
Algunos ejemplos:
Mon chatón / Mon petit chat (mi gatito). Nada más tierno e irresistible que un gatito con ojillos que derriten hasta al más rudo. Los franceses lo dicen principalmente a los niños y a la pareja.
Mon bichon (mi cachorro). lo utilizan principalmente entre pareja.
Mon petit / gros loup (mi lobito / mi gran lobo). Obviamente utilizan ‘mon petit loup’ para un niño y ‘mon gros loup’ para dirigirse a un hombre.
Mon poussin (mi pollito). Los padres lo utilizan para llamar así a sus hijos.
Mon canard (mi pato). En el siglo XII, un pato era una persona parlanchina, luego, a partir del siglo XIX, las mujeres lo utilizan para llamar así a su novio.
Ma colombe, (mi paloma). Una paloma significa la paz y la dulzura por ello los hombres asocian esta ave con la mujer que aman.
Ma puce (mi pulga). Desde el siglo XX este adjetivo es destinado a una niña pequeña o a una mujer pequeña, pero no a un hombre, incluso si es bajito.
Ma biche (mi cierva). Durante los años 60 y 80 esta expresión se volvió muy popular con las películas de Louis de Funès pues este actor llamaba así a las mujeres.
Mon lapin (mi conejo). Desde el siglo XIX, este sobrenombre sirve para expresar su afecto tanto para un adulto como para un niño.
Creo que hemos hecho el recorrido por las palabras dulces más populares en Francia. Si quieren aprender más vocabulario, no solamente en relación a este tema, pueden echar un ojo al sitio Bonjour de France.
¡Hasta la próxima!

